12/10/2019

Lulú


¿Eres tú, Lulú?
Se oían unos ruidos extraños y unas luces que daban al pasillo desde el dormitorio estaban encendidas. Fer se acercó al dormitorio poco a poco, y mientras se oía cada vez más fuerte el mismo ruido. Un ruido mecánico, frío, sordo. ¿qué es eso?

Al poner la mano en el marco de la puerta para acercarse a mirar, se desmayó. Un blanco lechoso invadió su mente, estaba en el país de las maravillas, un infierno irreal, mágico y sucio al mismo tiempo, se sentía raro. Quería dormir, descansar la cabeza, le dolía por el estrés y el calor. ¿Estoy soñando?

Tras un paseo por la tierra de Oz y hablar con un león espantoso y un robot horrible, golpeó a una niña muy estúpida y le dio una patada a su perro patada. ¿Qué es?

Unas voces se oían a lo lejos, un ruido, llegando a la habitación, yo estoy durmiendo, no quiero que me molestes, decía, bajo sus sábanas blancas con florecillas. No necesito a nadie ahora mismo. Una hoja cayó de la flor, que, sin saberlo, sería la chispa que acabaría con todo. Un ruido incesante, cada vez más fuerte, atravesándolo todo, rompiendo y destruyendo a su paso todo lo que había tardado años en hacerse.

Soy yo, Lulú. Vengo a por lo que es mío.

Fer yacía muerto en el suelo. Lulú se había liberado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Carta de amor

En la añoranza de mi sentimiento  Encuentro la soledad de esta noche Bajo una lluvia desesperada Y encima de él un sentimiento incesante Adó...